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La situación en Argentina

Escribo esta guía para compartir con otros apasionados del japonés el método gracias al cual he podido alcanzar mis metas con el idioma. Es un poco intimidante empezar a estudiar sólo, lo tuve que pensar mucho en su momento y no fue una decisión sencilla, sobre todo porque mi experiencia en el curso había sido positiva. Pero hoy sé que fue una de las mejores decisiones que tomé en mi vida.

El japonés es muy difícil para los hablantes nativos del español. Es un idioma totalmente distinto. Por eso, es entendible que no haya demasiados estudiantes que lleguen al nivel avanzado. Aún así, a mí me frustra la situación actual en la que hay una cantidad alarmante de personas que empiezan a enseñar el idioma con un nivel muy pobre. Hasta he oído de casos de estudiantes de nivel N5 (ni siquiera nivel conversacional básico) que empiezan a enseñar en institutos.

No critico a nadie por querer ganarse la vida honestamente, pero también creo que es injusto para los estudiantes que no saben que están pagando una matrícula sólamente para que les enseñe otro estudiante muy ligeramente más avanzado que ellos mismos. Esto es algo que en el rubro del inglés sería bochornoso, pero en el japonés lamentablemente tenemos la vara más baja.

Quizás sea por esta situación que la mayoría exagera el nivel N1: al haber tanta gente de nivel inicial enseñando, los niveles intermedios comienzan a parecer más de lo que en realidad son. En Japón, si bien el N1 es considerado un nivel decente, no es nada cercano al “nivel nativo”, como muchos en Argentina afirman.

Pero no te quiero desmotivar: todo lo contrario. Justamente por esta razón, el N1 es un nivel perfectamente alcanzable con esfuerzo y constancia. Aunque nos cueste, los hablantes nativos de español podemos llegar a niveles muy avanzados. Al principio, parece un objetivo inalcanzable, pero creeme que no es así. Si yo pude, vos también podés. Hay una luz al final del túnel.

Es por esto que me parece fundamental que todos los alumnos desarrollen, hasta cierto punto, algún grado de capacidad de autoestudio para no depender exclusivamente de un curso de fiabilidad dudosa. Si disfrutás la interacción social de estudiar en grupo, me parece genial; se pueden hacer las dos cosas al mismo tiempo. Lo que quiero transmitir es que aprender un idioma no es algo que le confiamos ciegamente a otra persona, sino un camino propio para el cual tenemos que disponer de herramientas para conseguir nuestros objetivos con autonomía y criterio propio.